CASO DE ÉXITO

Contrato de venta de vivienda. No se puede conseguir su resolución cambiando de argumentos

Contrato de venta de vivienda. No se puede conseguir su resolución cambiando de argumentos

CONTROVERSIA

Nuestra cliente, una empresa promotora, fue demandada por una de los adquirentes de un piso vivienda y de una plaza de garaje; y ello con base en unas supuestas deficiencias en la citada plaza de garaje, así como en la ausencia de las correspondientes licencias municipales del edificio en las que se ubicaban; solicitando que el Juez acordara la resolución del contrato de compraventa y la devolución al comprador de los importes entregados a cuenta.

 

SOLUCIÓN

Procedimos a contestar la demanda y aportamos la documentación acreditativa de que las plazas de garaje, además de estar concluidas y en perfecto estado, contaban con todos los permisos y licencias pertinentes. Llegado el momento de la vista de juicio, y practicada que fue toda la prueba, la parte demandante cambió por vía de informe los argumentos en base a los cuales interesaba la resolución de contrato, invocando que por parte de la promotora se había incurrido en un retraso respecto del tiempo fijado en el contrato grave a la hora de concluir y entregar la vivienda y la plaza de garaje. La sentencia de primera instancia dio la razón al comprador demandante y acordó la resolución del contrato y la devolución de los importes entregados con base en el retraso en la entrega.

Entendiendo que tal resolución no era ajustada a derecho interpusimos recurso de apelación contra la misma, alegando, esencialmente, que no era posible modificar la causa de pedir, es decir, la acción ejercitada, tal y como había hecho la demandante durante el procedimiento de instancia; circunstancia que además dejaba en indefensión a la parte demandada, a nuestro cliente.

 

ÉXITO

La Audiencia Provincial dictó sentencia estimando íntegramente nuestro recurso, de forma que se mantuvo en vigor el contrato de compraventa y nuestro cliente no solo no tuvo que devolver los importes que había recibió a cuenta, sino que el contrato se elevó a público, cobrando la promotora la totalidad del precio que aún restaba le restaba por abonar al comprador.